miércoles, 24 de febrero de 2016

Reseña sobre el libro "Carta a un joven profesor" de Philippe Merieu

           El libro surge a partir de la visión que tiene la sociedad francesa sobre el profesorado y el cumplimiento de los objetivos de su profesión, siendo ésta la base que utiliza el autor para exponer su experiencia educativa personal. A lo largo de su narrativa, Meirieu señala cuáles son, a su juicio, los aspectos más importantes en los que hay que incidir en la educación, y a la vez, ofrece respuestas, en forma de consejos, a cada una de las cuestiones que plantea.
            Para empezar, se pone de manifiesto el pensamiento generalizado de que parece que se ha abandonado la exigencia. La transformación de la sociedad y de sus costumbres, su propia evolución, puede hacernos llegar a esta conclusión. Sin embargo puede que  no sea más que un reflejo del aumento de la información disponible a las personas, y las constantes escenografías y representaciones públicas de la mediocridad, eso sí, en todos los niveles del desarrollo de las personas.
            Por otro lado, la sociedad se plantea que el problema está en la motivación. Motivación para trabajar o trabajar para motivar, éste es el dilema. Resulta ser un problema de gran alcance y más complejo de solucionar de lo que se desearía. Actualmente se hacen continuas referencias a la sobrecarga informativa que soportan las personas, y especialmente los jóvenes por su predisposición a la curiosidad.  Este estado de catarsis informativa aparece como consecuencia del desarrollo de las tecnologías y medios que posibilitan el acceso a la información, de una manera instantánea y cada vez con menos limitaciones de espacio y de tiempo. Así, se abren con frecuencia debates en los que se cuestiona si los procesos de enseñanza y aprendizaje se desarrollan a la par que estos cambios, y si se alcanza el ritmo que permite la adaptación de la educación a estas modificaciones del entorno de las personas.
            La respuesta a todos los problemas sigue siendo hacer el trabajo con calidad y ser exigentes en todo lo que se hace, independientemente del objeto de estudio, ya sean ciencias, letras o artes. Entonces, es preciso tomar una actitud diligente y generar y conservar la energía suficiente para mantener unos niveles óptimos que propicien una actividad pedagógica adecuada. Durante este proceso, es inevitable considerar el papel de los medios de comunicación en la conducta escolar, e intentar controlar, no la información que estos vierten a la sociedad, ya que resulta imposible, sino los efectos que esta puede generar en las personas, mediante la prevención en las escuelas y el fomento del desarrollo de un pensamiento crítico.
            Para lograrlo, resulta fundamental preparar el material, espacio, tiempo y objetivos de nuestro proceso de enseñanza, y formar parte, activa y participativamente, de todos los mecanismos posibles que se ven implicados. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el compromiso de cada alumno en un proyecto ayuda en la disciplina, y por lo tanto, es importante implicar a los alumnos lo máximo posible, ya que los problemas graves de disciplina no pueden resolverse solos, y se requiere un gran esfuerzo y trabajo colectivo.
            El autor presenta al maestro como sinónimo de profesor de escuela, y justifica que el profesor de Primaria y el de Secundaria son lo mismo, ya que deben utilizar las mismas técnicas y tienen los mismos objetivos. Al mismo tiempo, separa la escuela de la familia, consideradas como instituciones diferentes, que realizan funciones diferentes en la sociedad y sobre las personas, y por lo tanto deben mantener un espacio de acción delimitado.
            La escuela busca la verdad, el respeto mutuo y la fidelidad a los principios elegidos deliberadamente, y a la vez, en la escuela se busca el bien común en detrimento de los intereses propios. Las funciones sociales de la educación así lo estipulan, siendo un punto de conflicto y posible paradoja principal de la educación. La libertad y voluntad del individuo sometidas a la libertad y voluntad de la sociedad a la que pertenece, frente a la pretensión de conseguir el desarrollo y máxima expresión de los individuos a través de los diversos contenidos que tienen lugar en los procesos educativos.
            Se presenta a la escuela en parte como una panacea, adjudicando a esta el deber de formar a los alumnos en el desarrollo de un pensamiento crítico, ya sea con el propósito ideal de evitar caer en cualquier forma de dominio, de salir del conformismo y provocar el avance y evolución de la sociedad, así como de provocar el pensamiento propio y el pensar por uno mismo. En palabras de Jacques Rosseau, “Que nada de lo que se sepa sea porque usted se lo ha dicho sino porque él lo ha entendido por sí mismo: que no aprenda la ciencia, que la invente. Si en algún momento usted cambia en su espíritu la razón por la autoridad, ya no razonará; sólo será el juguete de la opinión de los demás.”
            Otra de las funciones que se le otorga a la escuela es que debe permitir y facilitar el trabajo de los individuos, en proyectos conjuntos asociándose con otros grupos,  desarrollar el proceso de aprender a “hacer sociedad”. Claramente, la escuela es una herramienta o mecanismo básico de cohesión social, a pesar de que, aún en frecuentes ocasiones, no adquiera las características ideales definidas por la inclusión y la equidad.
            Por lo tanto, para asumir esta función democrática, resulta necesario que la escuela de una importancia capital al Derecho, ya que en última instancia es lo que posibilita mantener a los hombres juntos y rige sus relaciones. El desarrollo de los procesos educativos está rodeado por una aureola de utopía, que en parte resulta vital para mantener la iniciativa y razón de ser del acto pedagógico. Muchas cuestiones deseables seguirán siendo parte de metas inalcanzables o cuestiones reducidas a metas volantes, por el inherente desarrollo de la sociedad y de la humanidad. Así, la democracia debe ser para el profesorado la única utopía posible de alcanzar.
            Finalmente, una vez se ha recorrido el camino trazado por las experiencias planteadas en el libro, y sobre el por qué enseñar hoy, se otea en el horizonte de la narrativa, que, en palabras de autor: “los profesores no tienen porvenir, son el porvenir”, a lo que debo añadir: “no hay maestro sin aprendiz”. De nuevo se redescubre que la evolución y el porvenir de la sociedad se manifiesta en los espacios educativos.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Regresiones y transgresiones conceptuales

A pesar de la aparente inmutabilidad de la etimología y significado de las palabras, resulta curiosa la observación de la transformación del uso y significado que adquieren algunos conceptos. La mutación puede originarse en el ámbito popular y transmitirse hasta el académico, y también puede suceder al revés. A veces los conceptos parecen estar en periodos explosivos y fagocitan a otros que los hacen aún más grandes, mientras otros hacen implosión de tanto sobrecargarse y se termina perdiendo el sentido de su existencia.
 
Esta es la introducción que se me ocurre para exponer mis pensamientos sobre dos conceptos alejados entre sí, aparentemente, como son: "equidad" y "ecológico".
 
Cuando la equidad se comió a la igualdad
 
Tanto en el ámbito social como en el educativo, el concepto de igualdad ha sido sustituido por el de equidad, casi sin darnos cuenta, casi sin haber entendido antes su significado. Este momento representa un periodo de transición, en el que la equidad está ganando el territorio que antes ocupaba el uso del término igualdad. Lo cierto es que las diferencias de significado que se les otorga, hace que convivir y educar bajo el principio de equidad genere una sensación de mayor adecuación a la idealizada justicia social y atención a la diversidad de las personas y las circunstancias que contextualizan a los individuos.
 
¿La igualdad se ha convertido en un término/concepto/situación/contexto/experiencia reduccionista? ¿Los avances que han favorecido la evolución positiva de la sociedad bajo el concepto de igualdad no eran en pro de la diversidad?
¿Acaso tendrá algo que ver la causa feminista, en pro de la igualdad, en el proceso de su desestimación como instrumento de cambio hacia la libertad y pleno desarrollo de las personas?
 
Sea cual sea el origen y destino del concepto de equidad, parece un buen principio que incorporar en cualquier marco de convivencia y desarrollo social.
 
Lo ecológico se pasó de moda, ahora lo que se lleva es sostenible
 
Si el anterior asoma cuestiones de poder de géneros genitales, éste parece la parte sumergida del iceberg en relación a cuestiones de mercado económico y agroindustrial. Representa la devaluación de uno de los términos más complejos desarrollados por el hombre en referencia a la gestión y organización de los componentes de un sistema. 
 
¿Asistimos a este funeral como consecuencia del uso inapropiado, erróneo, engañoso, incluso mafioso, del concepto "ecológico", por personas físicas o jurídicas con intereses particulares e individualistas?
¿La desmantelación de una incipiente red de resistencia ecológica-social-económica?
 
Este proceso de cambio lo auguro muy rápido, tal vez por el gran alcance y dimensión de los intereses creados en torno suyo. En los planes educativos ya se está produciendo esta translocación, con justificaciones un tanto pobres.
 
 
Me ha gustado, otro día más.

miércoles, 27 de enero de 2016

La Institución de Libre Enseñanza (ILE)

El krausismo se presentó en España como una actitud militante de transformación moral de la nación, dando paso a enfrenamientos entre innovadores y tradicionales, portadores ambos de dos concepciones opuestas de la educación. Los innovadores eran los hombres que, agrupados alrededor de Sanz del Río primero y en torno a Giner de los Ríos después, aspiraban a una transformación radical de España mediante una renovación pedagógica. El antecedente inmediato de la Institución Libre de Enseñanza (ILE), se encuentra posiblemente en el Colegio Internacional fundado por Salmerón en 1866. 
 
Éste aspiraba a crear un nuevo ambiente para la educación, acogiendo al niño desde sus primeros años hasta los días de su formación universitaria. En él, convivían profesores y alumnos en un clima familiar, e incluso algunos vivían en régimen de internado, pero siempre dentro de este clima familiar más que de un internado clásico. Ambiente que se mantendrá en la posterior Residencia de Estudiantes. 
 
Debido a la inestabilidad educativa que sufría el país, Giner, con varios profesores, constituyeron una Academia Superior de Estudios, en la que pronto se impone en su ánimo la idea de acometer la renovación pedagógica a través de una institución privada de carácter netamente reformista. Así, el 29 de octubre de 1876 nacía la Institución Libre de Enseñanza. Ésta nace con una vocación netamente universitaria. Aspiraban a la formación de minorías que han de generar la transformación de España. Se configura como un centro que, siguiendo los planes de oficiales, prepara para la realización de Letras y Ciencias y determinadas licenciaturas. Sin embargo, pronto la preparación de los estudios universitarios se revelará como un fracaso económico en contraposición el éxito y auge de los estudios secundarios. El ambicioso empeño de crear una Universidad Libre queda en suspenso en 1878.   
Aportaciones pedagógicas de la ILE

En primer lugar, su concepción de la educación como actividad formadora de hombres y no sólo como transmisora de conocimientos; su concepción del hombre no en virtud de su condición de miembro de una  sociedad, sino como un valor en sí mismo. La concepción del niño como “proyecto-hombre” que debe ser respetado en su conciencia y no expuesto a las luchas ideológicas de la sociedad y, por lo tanto, la necesidad de la neutralidad religiosa. En segundo lugar, la adopción del método intuitivo (lo que hoy llamamos método activo), sustituyendo la coacción por la libre participación del niño; la formación del carácter moral, con especial atención al desarrollo de la personalidad; el cuidado del cuerpo, introduciendo las nociones de higiene y educación física; el amor al trabajo y el cultivo de la tolerancia como virtud ciudadana. Pretendían ciertamente, la transformación moral de España desde una reforma pedagógica profunda.
 
En 1882 el Ministerio de Albareda crea el Museo Pedagógico. Éste, como sabemos, era algo bien distinto de un museo. Era una institución destinada a la formación de maestros que venía a llenar el vacío pedagógico de las Escuelas Normales. Ahora bien, será en 1907 con la creación de la Junta para la Ampliación de Estudios, cuando este tema se convierta en uno de los objetivos principales a solucionar. De la Junta nacieron también diversas instituciones que han dejado su impronta en la educación y en la cultura española. En especial el  Centro de Estudios Históricos (investigaban a fondo nuestra historia), la Residencia de Estudiantes (residencia que aspiraba a educar a los residentes mediante la vida comunitaria de maestros y discípulos, el imperio de la libertad y la presencia de un ideal colectivo a realizar) y el Instituto−Escuela (centros pilotos donde se reformaba la segunda enseñanza a través de métodos experimentales y mediante la introducción de innovaciones pedagógicas de corte europeo).

domingo, 17 de enero de 2016

Enlaces. Historia de la EA

Siguiendo los enlaces siguientes se puede hacer un recorrido histórico por el desarrollo de la Educación Ambiental y encontrar información complementaria:

Procedimiento para adquirir la acreditación de calidad que otorga la AVEADS a los Equipamientos y servicios de Educación Ambiental.

Calidad en Educación Ambiental. Una propuesta de trabajo para mejorar la calidad de los programas y actividades de educación ambiental en Navarra.

El Seminario de Equipamientos Privados de Educación Ambiental: de la regulación a la mejora de la calidad educativa

sábado, 16 de enero de 2016

Unos apuntes de historia

La crisis ambiental actual tiene su origen cuando en el Renacimiento y, más tarde, en la Ilustración se alumbró un nuevo modelo de relación entre el hombre y la naturaleza, un modelo puramente antropocéntrico, que apostó por la razón y el progreso como motores de desarrollo bajo la máxima "si algo puede hacerse, hagámoslo", sin consideraciones ecológicas, éticas ni morales. Esta forma de pensar y de entender el mundo que ha ido avanzando hasta nuestros días y no sólo en las sociedades occidentales sino transmitiéndose, en el mejor de los casos, cuando no imponiéndose, sobre otras culturas y pensamientos, ha derivado en una falta de valores en las sociedades actuales donde se prima el individualismo y el enriquecimiento personal frente al éxito colectivo donde no se tiene en cuenta a la Humanidad en su conjunto, la Naturaleza y a todos los seres vivos que la componen como iguales, no únicamente como fuentes de recursos y sumideros de desechos donde el ser humano pueda disponer a su antojo de ellos.

En España, sólo durante el periodo de la LOGSE se consideró de forma expresa el tratamiento pedagógico de determinadas temáticas, entre las que se encuentra la Educación Ambiental, que se vinculaban con diferentes problemáticas sociales y se consideraba entonces la Educación Ambiental como materia transversal que debiera impregnar todas las áreas de conocimiento. Esta transversalidad e interdependencia con el resto de áreas de conocimiento es precisamente una de las señas de identidad de la Educación ambiental y para el Desarrollo Sostenible, como queda recogido en el Libro Blanco de la Educación Ambiental desarrollado por el Ministerio de Medio Ambiente marcándose como objetivo marco "garantizar la presencia real en el marco educativo de un modelo de educación ambiental integrado, global, permanente y enmarcado en la educación en valores".
 
En la LOCE (Ley Orgánica de la Calidad Educativa), no se contempla la transversalidad de materias ni en la educación primaria ni en secundaria, no apareciendo ninguna referencia a la Educación Ambiental. Y continúa en la sombra actualmente en la Comunidad de Madrid, a diferencia de comunidades como Cataluña, Aragón, Euskadi y Andalucía, que incluyen algunos contenidos más explícitos en sus currículos. Sobre su tratamiento en la LOMCE, se comentará en otro post.
 
Por lo tanto, donde la Educación Ambiental y para el Desarrollo Sostenible ha contado con una mayor acogida y más ha ido calando e impregnando ha sido, por contraparte, en la educación no formal, es decir, aquélla que no estando recogida explícitamente en los planes de estudio de centros docentes permite el aprendizaje tanto de niños y adolescentes como de adultos y personas mayores. La educación ambiental, en este ámbito, ha permitido que la población comience a ser consciente de la crisis ambiental que el mundo padece y, en este sentido, puedan contar con herramientas para hacerla frente.
 
La educación, en su concepto más amplio e incluyendo la educación ambiental y para el desarrollo sostenible, de forma concreta, hace más libres a las personas, en palabras de P. Freire, y las conduce a ser ellas mismas. La educación, más allá de los contenidos reglados implica crecimiento, comprensión y desarrollo, genera cultura y conciencia sostenible a través de un acercamiento al entorno, a la utilización responsable de los recursos naturales o a la adecuada gestión de los residuos.

viernes, 15 de enero de 2016

Configuración histórica y evolución de la educación secundaria en España

 
1. Los antecedentes desde el siglo XVI
 
La necesidad de una enseñanza intermedia hace que surja la "Escuela de latinidad o de gramática", escuelas públicas en los pueblos, religiosas o privadas, cuya función principalmente es la de cumplir las necesidades de cualificación laboral de la sociedad, hacia la burocracia, la iglesia o el acceso a la Universidad. Los objetivos educativos se enfocan hacia el conocimiento y estudio de la lengua y gramática. Sólo tienen acceso a ella hombres de clase social alta.
Mantiene un carácter aislado hasta que en el siglo XIII se expande y comienzan los enfrentamientos entre las escuelas, ya que surgen problemas como la precariedad material, de recursos económicos o por la actividad pedagógica en sí misma.

Para visualizar un poco más el contexto puedes leer, por ejemplo: Sociedad y educación en el medio rural. El colegio "San Ildefonso de los Infantes" de Cuerva (Toledo). Siglo XVII. En el siguiente enlace: http://institucional.us.es/revistas/historia/28/12%20sanchez%20gonzalez.pdf
 
2. Las reformas liberales del siglo XIX
 
Para dar solución a las necesidades prácticas del Estado, y en respuesta a las nuevas ideas liberales, surge el espacio específico para impartir la enseñanza, el instituto. A principios de este siglo, se plantean las primeras ideas, pero el sistema social absolutista y conservador impide su desarrollo. Así, se retrasa hasta mediados de siglo la creación de los primeros institutos, gracias a dos motivos: la demanda local, y el fomento, legalmente, desde el Ministerio de Fomento de Claudio Moyano, que consolida los institutos provinciales e segunda enseñanza, que se reparten por todo el territorio español.

 Si quieres saber más, puedes leer el texto monográfico de Julio Ruiz Berrio: El Plan Pidal de 1845: Los institutos públicos, dinamizadores de las capitales de provincia, en el siguiente enlace:  http://www.mecd.gob.es/revista-cee/pdf/n7-ruiz-berrio.pdf
 
3. El primer tercio del siglo XX
 
En esta época hay grandes problemas para ponerse de acuerdo en el sistema educativo. se estipulan periodos concretos e itinerarios, se cuenta con  exámenes de acceso y reválidas, se mantienen privilegios de la enseñanza religiosa, la enseñanza pública está regulada y contralada, mientras que la privada no tiene ningún control... Así, no comienza a funcionar hasta la II República, que establece un sistema laico, y amplía el currículo hacia enseñanzas más científicas, aunque sigue siendo humanista. Entonces, el currículo se moderniza y se  comienza a  experimentar en el contexto educativo (sin libros, con más materias, con evaluación continua) y se extiende durante este periodo político con la Escuela Nueva Activa, hasta el comienzo de la Guerra Civil. Durante este periodo, en general, se suceden grandes progresos, desde el aumento del número de alumnos, hasta el aumento en el número de mujeres estudiantes y maestras, aunque la enseñanza se realiza de manera segregada en función del sexo.

Si tienes interés, accede a La Escuela Nueva en España: crónica y semblanza de un mito, de Mª del Mar Pozo Andrés, en el siguiente enlace: http://revistas.usal.es/index.php/0212-0267/article/view/6772/6758 , (pincha en Descargar archivo)

4.  El franquismo
 
El régimen franquista destruye y desmonta los avances logrados durante la II República. Al principio esta etapa, muchos profesores se retiran al exilio y la educación se someta al control religioso y privado, lo que favorece y permite el adoctrinamiento de masas (hasta 1954). A continuación, en una fase aperturista, se fomenta la educación pública y aumenta el número de alumnos estudiantes. Y por último, se produce otro cambio en el ´70, esta vez positivo, provocado por un proceso de evaluación estatal de la educación española. Las conclusiones de este análisis fueron la observación de resultados sociales y económicos positivos debidos a la inversión, promoción y apertura de la educación. Así, consecuencia de la Ley General Educativa, se establece la escolarización obligatoria hasta los 14 años, un BUP de 3 años, y un último curso, COU. Por otro lado, se crea la Formación Profesional de grado medio. A partir de entonces, aumentan los recursos destinados a la educación, que se convierte en menos clasista.

Si quieres, puedes leer más: Aproximación a la enseñanza secundaria durante el Franquismo: 1938-1967, de Leoncio Vega Gil, en el siguiente enlace: http://revistas.usal.es/index.php/0212-0267/article/view/6825/6811 (pincha en Descargar archivo)
 

jueves, 14 de enero de 2016

2006 - Ley Orgánica de Educación (LOE)

La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo de 2006, de Educación (LOE)

Asume principios, criterios y estructuras de las leyes que deroga (LOGSE, LOPEG y LOCE), aportando sobre esa base distintas soluciones a los problemas de la educación en España. 

miércoles, 13 de enero de 2016

2002 - Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE)

El PP elabora la Ley Orgánica  10/2002 de Calidad de la Educación (LOCE), aprobada el 31 de octubre del citado año.
 
Se basa cinco principios educativos:
  1. Primacía de una cultura del esfuerzo.
  2. Orientación hacia los resultados, mediante la implantación de mecanismos de evaluación, que afecte al aprendizaje, a los centros, a los profesores, al sistema, etc.
  3. Promoción de una “igualdad de oportunidades de calidad”, a través de una configuración flexible que -dice la Ley- sepa responder a las diferentes “expectativas e intereses” de los alumnos. Para ello la LOCE rompe el principio de comprensividad que inspiró la reforma socialista de 1990 y establece diferentes itinerarios y posibilidades de formación a partir del segundo ciclo de ESO.
  4. Refuerzo de la consideración social y del sistema de formación inicial y permanente del profesorado.
  5. Desarrollo de la autonomía pedagógica, organizativa y de gestión de los centros.
Plantea cambios significativos:
 
  • El tramo de edad 0-3 se denomina “educación preescolar”. Frente al carácter formativo que tenía en la LOGSE, ahora se establece que tendrá como finalidad “la atención educativa y asistencial a la primera edad” (art.10 LOCE).
  •  La educación infantil, en el tramo 3-6 años, será gratuito en los centros públicos y en los privados que se acojan al sistema de conciertos (art.11).
  • Se modifica sustancialmente la ESO: las áreas de conocimiento son sustituidas por asignaturas; se establecen medidas de refuerzo a los 12 años; se introducen en tercer curso dos itinerarios –científico humanístico y tecnológico-; los itinerarios deberán ser ofrecidos por todos los centros sostenidos con fondos públicos y se arbitra un programa de iniciación profesional para los alumnos de 15 años que no opten voluntariamente por ningún itinerario. 
  • Los alumnos podrán permanecer un curso más en la educación primaria por una sola vez (art.17) y deben repetir curso en la ESO si suspenden dos o más asignaturas (art.29).
  • Para obtener el título de Bachiller será necesario superar una prueba general que versará sobre las asignaturas comunes y específicas de las diferentes modalidades de bachillerato (art.37).
  •  Se autoriza a los centros docentes a ofrecer una especialización curricular (art.66) y que puedan adoptar para la admisión de alumnos otros criterios complementarios (disposición adicional 5ª, punto 4).
  • Las competencias de los consejos escolares de los centros son reducidas a las de mero órgano consultivo (art.82).
  • Se refuerza la figura del Director de los centros públicos, pero deja de ser elegido por el Consejo Escolar (art.88).
  • Se introduce con carácter obligatorio una nueva asignatura, Sociedad, Cultura y Religión, con la opción confesional o no confesional (disposición adicional segunda).
  • Se suprime la autorización previa de los textos escolares permitiendo a los centros que elijan el más adecuado (disposición adicional tercera).
  • Se vuelve a crear el Cuerpo de Catedráticos de Enseñanza Secundaria, a cuyos miembros se les encarga funciones de dirección, con carácter exclusivo en algunos casos y preferente en otros (disposiciones adicionales novena y décima).

martes, 12 de enero de 2016

1985 - Ley Orgánica del Derecho a la Educación (LODE)

En 1985, el PSOE, aprueba La Ley Orgánica 8/1985 del Derecho a la Educación (LODE).

Características más destacables:
  • La consideración de la educación como un amplio servicio público que el Estado debe suministrar para garantizar un derecho de los ciudadanos, la educación, pero contando con la colaboración de la iniciativa privada (centros públicos y concertados). En definitiva, con esta ley el Partido Socialista renunciaba ya definitivamente a la idea de escuela única o unificada y al monopolio público de la enseñanza, al tiempo que pretendía hacer “algo públicos” determinados centros privados que optaran por la opción del concierto.
  • Dota a los centros de una organización democrática y participativa. Considera la participación como el principio básico de organización y funcionamiento de los centros (art. 19).
  • La ley consideraba la libertad de enseñanza, de acuerdo con la jurisprudencia constitucional, como: la libertad de crear y dirigir centros, ejercer el derecho al ideario y optar a la elección de centro, pero también como el derecho a la libertad de cátedra, a la libertad de conciencia de alumnos y profesores, así como el derecho a la no discriminación